C.S. Lewis, ese fascinante testigo del siglo XX, decía en un artículo con este mismo nombre, que la religión no es buena por que sea útil o conveniente para la vida social sino por que es verdadera. Pero que descubrir esa verdad y aceptarla en su vida es un viaje que cada persona honesta debe hacer. Creo, no por que “me dijeron” o por que me parece útil, sino por que estoy convencido de la verdad del Evangelio. ¿Da lo mismo si creo en Dios o si soy "agnóstico"? Creo que no. Un creyente y un agnóstico podrán estar muy de acuerdo en temas de moral general, política o economía; pero poco más que esto.
Pero, ¿no bastaría simplemente con ser "bueno": moral, ordenado, civilmente responsable, buen esposo(a)? ¿Añade algo el ser cristiano, -no digo a mi vida interior o personal-, sino a precisamente a mi vida social y civil?
¿Es que no puedo simplemente conformarme con ser un... "buen conejo"?